Una niña feliz, que crece alegre entre dos hermanos. Con un aire rebelde, sin gustarle mucho los estudios y con ganas de ser peluquera, se apunta a formación profesional. Su decepción llega cuando se queda sin plazas de peluquería, por lo que decide probar de auxiliar de clínica. A los dos años se da cuenta de que no es lo suyo y decide estudiar peluquería en la academia Josep Pons.

Al acabar los estudio, le surge un trabajo temporal de verano en una juguetería y lo que creía ser algo temporal, se convierte en varios años trabajando y creciendo llegando a ser encargada y responsable de un gran equipo en su centro de trabajo. Es allí donde descubre su pasión, el trato con el cliente, que junto con su entusiasmo y extroversión, hacen que llega a formar vínculos muy estrechos con el cliente.

Madre de dos hijos y muy familiar necesita mas tiempo para dedicar a su familia y decide cambiar de trabajo. En el año 2008 le surge la posibilidad de trabajar en Peluquería Patrizia y reemprender su gran vocación. Con muchísimas ganas e ilusión empieza lo que siempre quiso hacer. Comienza a realizar cursos de reciclaje y técnicas nuevas, en los que descubre el amplio abanico de posibilidades que tiene este sector. Además de especializarse en el cabello, se forma como maquilladora profesional, donde suma su gran don que es el trato con el cliente con el que logra empatizar y ayudar tanto física como emocionalmente. Todo esto lo combina con sus hobbies, su familia, la montaña y su pasión por la cocina.

Una niña feliz, que crece alegre entre dos hermanos. Con un aire rebelde, sin gustarle mucho los estudios y con ganas de ser peluquera, se apunta a formación profesional. Su decepción llega cuando se queda sin plazas de peluquería, por lo que decide probar de auxiliar de clínica. A los dos años se da cuenta de que no es lo suyo y decide estudiar peluquería en la academia Josep Pons.

Al acabar los estudio, le surge un trabajo temporal de verano en una juguetería y lo que creía ser algo temporal, se convierte en varios años trabajando y creciendo llegando a ser encargada y responsable de un gran equipo en su centro de trabajo. Es allí donde descubre su pasión, el trato con el cliente, que junto con su entusiasmo y extroversión, hacen que llega a formar vínculos muy estrechos con el cliente.

Madre de dos hijos y muy familiar necesita mas tiempo para dedicar a su familia y decide cambiar de trabajo. En el año 2008 le surge la posibilidad de trabajar en Peluquería Patrizia y reemprender su gran vocación. Con muchísimas ganas e ilusión empieza lo que siempre quiso hacer. Comienza a realizar cursos de reciclaje y técnicas nuevas, en los que descubre el amplio abanico de posibilidades que tiene este sector. Además de especializarse en el cabello, se forma como maquilladora profesional, donde suma su gran don que es el trato con el cliente con el que logra empatizar y ayudar tanto física como emocionalmente. Todo esto lo combina con sus hobbies, su familia, la montaña y su pasión por la cocina.